sábado, 16 de abril de 2016

Reflexiones de la Palabra (CCXXIX). Domingo IV de Pascua


El evangelista san Juan nos invita a entrar hoy en el misterio del Buen Pastor muerto y resucitado. La imagen del pastor está cargada de simbolismo religioso en la tradición bíblica. Recuerda al jefe que gobierna y dirige al pueblo. Su quehacer es vigilar, guiar y proteger a quien considera como suyo.
Por eso que cuando los primeros cristianos hablan de Jesús como “Buen Pastor” lo hacen para destacar su preocupación por la vida de las personas. Y es que Jesús es “Buen Pastor” no porque sepa gobernar, conducir y vigilar mejor que nadie, sino porque es capaz de dar su vida por los demás.
Pero a nosotros nos toca escuchar la voz de este Pastor y seguirle, puesto que pertenecemos a la familia de Dios, y esto ha de marcar nuestra vida. No podemos actuar como los judíos ante la predicación de Pablo y Bernabé, que rechazaron la Palabra de Dios que estos apóstoles les dirigían; sino que tenemos que acoger plenamente a Cristo y a su mensaje, aunque eso nos haga pasar por malos tragos. Y es que ser una verdadera oveja de Jesús exige lavar y blanquear los mantos en la sangre del Cordero, es decir, seguir a Jesucristo en el dolor y las pruebas. Es verdad que eso cuesta, pero quienes dan el paso de seguir a Cristo plenamente ven que sus vidas se transforman y quedan llenos de alegría y de Espíritu Santo.
Por eso hoy pedimos al Señor, de un modo especial, que llame a muchos a su seguimiento. En este domingo la Iglesia nos invita a rezar para que muchos escuchen la llamada del Buen Pastor y se pongan a su servicio para ser testigos de su ternura y su misericordia; y es que hoy, como siempre, estamos necesitados de pastores que transparenten el rostro de Jesucristo y que hagan que su voz siga resonando y lleven al mundo la alegría de ser testigos de la Resurrección.

Pidámoselo a la Virgen María. Pidámosle que interceda para que su Hijo Jesucristo llame de entre su rebaño a los pastores que necesita para seguir conduciendo a su grey hasta su encuentro, y sepamos dar gracias por todos aquellos que nos han enseñado a escuchar y a reconocer su voz.

Y, como ya es tradicional, os aviso que el próximo domingo esta sección de "Reflexiones de la Palabra" no se publicará, ya que los miembros del equipo estaremos en Romería, en el Cerro de la Cabeza, dando gloria a Dios y a la Santísima Virgen de la Cabeza. Esperamos poder encontrarnos todos allí y pasar juntos una feliz Romería.

Mn. Ramón Clavería Adiego;
Director espiritual de Canal Romero.