lunes, 20 de junio de 2016

REFLEXIONES DE LA PALABRA (CCXXXIV). Domingo XII del Tiempo Ordinario


“ Y vosotros, ¿quién decís que soy Yo?”. Para un cristiano no hay una pregunta más comprometida. Y es que Jesús no es simplemente un gran profeta, o una persona comprometida la suerte de los más pobres… no. Jesús es mucho más: Jesús es el Mesías enviado por Dios.
Pues bien, ante el evangelio de hoy cada uno de nosotros nos podemos preguntar: ¿quién es Jesús para mí? Es verdad que ya sabemos la respuesta de Pedro, pero la pregunta del millón: ¿realmente lo creemos? ¿Somos conscientes de que aceptar a Jesús como Mesías quiere decir aceptar nuestras cruces? Porque la Palabra de Dios que proclamamos hoy nos indica que el camino del seguimiento de Cristo es un camino difícil y que cuesta, porque es el camino de la humildad y de la abnegación, renunciando a uno mismo y tomando la cruz de cada día. Por eso los cristianos, que hemos sido incorporados al misterio pascual de Cristo por medio del Bautismo, miramos con fe “al que traspasaron”, porque de la cruz de Cristo nos viene la misericordia y la redención, ya que nuestra fe en Jesús es tener fe en el Hijo de Dios venido en carne a nuestro mundo, crucificado y glorificado por nuestra salvación.
¿Cruces? No nos van a faltar en la vida. Eso lo podemos tener… vamos, más que claro y que seguro. Unas serán más llevaderas, otras costará mucho el cargarlas y nos harán sufrir…. Cada uno tenemos nuestras propias cruces en esta vida. Pero tengamos claro que si seguimos a Jesús cargando con la cruz, también encontraremos con Él la vida eterna y la gloria. Y la cruz y las cruces de la vida se acaban pasando. La vida eterna y la gloria, no terminarán nunca.
Vamos a pedirle, pues, a la Virgen María, que la participación en la Eucaristía nos fortalezca interiormente y nos ayude a confesar con mayor valentía cada día a Jesús como el Mesías de Dios, de manera que en el camino de cada día sepamos recorrer el sendero de la humildad a ejemplo de Cristo y, de esta manera, dar testimonio de cuál es el verdadero camino que lleva a la salvación.

Mn. Ramón Clavería Adiego;
Diretor espiritual de Canal Romero.