miércoles, 21 de febrero de 2018

REFLEXIONES DE LA PALABRA (CCCXXVIII). Domingo II de Cuaresma


El escenario de la transfiguración es un monte alto, símbolo del lugar de encuentro con Dios. Los vestidos de Jesús son de color blanco deslumbrante, símbolo de la gloria de Dios. La aparición de Moisés y de Elías como testigos de la gloria de Jesús conversando con Él evoca a los representantes de la Ley y los Profetas, pues Moisés recibió de Dios la Ley, es decir, los Diez Mandamientos, y Elías, como el resto de los profetas, ante la infidelidad de Israel, la invitó a la conversión.



Y allí, en medio de este ambiente, Dios Padre manifiesta a aquellos tres apóstoles, Pedro, Juan y Santiago que Jesús es su Hijo amado, y les manda que lo escuchen. Un mensaje que también hoy nos dirige a nosotros, puesto que el reconocer a Jesús como Hijo de Dios nos hace mirarlo y escucharlo con los ojos y con los oídos de la fe. Una fe que nos hace caminar entre luces y sombras, confiando siempre en Dios, como confió Abrahán, quien estaba dispuesto a sacrificar a su hijo Isaac. Pero Dios no quiere sacrificios humanos, sino que confiemos en Él. Y es Dios mismo quien nos da a su Hijo, a Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, que nos ha enseñado a amar hasta la muerte y nos ha abierto el camino de la vida para siempre. Por eso tenemos que escucharle. Porque su palabra es vida para nosotros. Por eso estamos llamados a escuchar su voz y a tomar en serio sus palabras.

Resultado de imagen de transfiguracion rupnikPero tenemos que tener claro que para escuchar a Jesús, es necesario estar cerca de Él. Estar cerca de Él tanto en los momentos buenos como en los malos, en los momentos de triunfo y de gozo, como en los momentos de sufrimiento y de cruz.

Y es que nuestro seguir a Jesucristo tiene lugar en la realidad de nuestra vida diaria. Por eso que no podemos quedarnos encerrados allí donde nos encontramos bien, sino que tenemos que saber descender en medio del mundo para vivir ahí nuestra fe y comunicar a los demás, con caridad, nuestra esperanza en Jesucristo.

Vamos a pedirle pues, a la Virgen que nuestra vida de cada día sea ante el mundo un verdadero testimonio de fidelidad a Dios, de manera que los hombres y mujeres de hoy día puedan descubrir cuál es el camino que lleva a la salvación, que no es otro que Jesucristo y su Buena Noticia.

Mn. Ramón Clavería Adiego;
Director espiritual de Canal Romero.

LANGUAGE

VISITAS EN CANAL ROMERO

CANALROMERO.COM 2008-2018 (C) Bajo licencia Creative . Con la tecnología de Blogger.

CANAL ROMERO EN GOOGLE+